El mural del caballo bicéfalo (o el caballo de dos cabezas) es una de las imágenes más potentes y enigmáticas que José Clemente Orozco pintó en la Capilla Alfonsina del Instituto Cultural Cabañas (en Guadalajara). Forma parte del ciclo dedicado a "La Conquista", y su interpretación va mucho más allá de una simple representación histórica.
caballo con dos cabezas simboliza que la conquista de América no fue un acto de una sola naturaleza, sino una fuerza dual:
La Espada: El poder militar, la violencia y el sometimiento físico.
La Cruz: La conquista espiritual, la evangelización y la imposición de una nueva cosmogonía.
Orozco sugiere que ambas cabezas pertenecen al mismo cuerpo destructivo; no se pueden separar la una de la otra en el proceso de creación del México mestizo.