El mito de Eros y Psique, narrado por primera vez en detalle en la novela latina 'El Asno de Oro' de Apuleyo en el siglo II d.C., es la alegoría definitiva sobre la difícil unión entre el Amor (Eros) y el Alma (Psique). La historia comienza con los celos de Afrodita ante la belleza de la mortal Psique, ordenando a su hijo Eros que la castigara, pero el dios terminó hiriéndose con su propia flecha y enamorándose perdidamente de ella. Tras vivir un romance en la total oscuridad para ocultar su identidad divina, la curiosidad de Psique —instigada por sus envidiosas hermanas— la llevó a iluminar el rostro de su esposo con una lámpara de aceite, quemándolo accidentalmente y provocando su huida. Para recuperarlo, Psique tuvo que completar cuatro tareas imposibles impuestas por Afrodita, incluido un descenso al inframundo para obtener un cofre de Perséfone, un sacrificio que finalmente conmovió a Zeus para concederle la inmortalidad y permitir su boda sagrada, escena que inspiró la famosa escultura de Antonio Canova que captura el momento exacto en que el amor revive al alma