La trágica historia de Ofelia, figura central en 'Hamlet' de William Shakespeare, encarna la inocencia destruida por la corrupción de la corte danesa, narrando el descenso a la locura de una joven noble tras el rechazo errático del príncipe Hamlet y el asesinato accidental de su padre, Polonio, a manos de este mismo. Su colapso mental, representado icónicamente mediante la entrega de flores con significados simbólicos (romero para el recuerdo, pensamientos para los pensamientos), culmina en una muerte que nunca se muestra en escena pero es descrita con lirismo por la reina Gertrudis: Ofelia cae a un arroyo al romperse la rama de un sauce mientras tejía guirnaldas, flotando brevemente mientras cantaba himnos antiguos antes de ahogarse por el peso de sus vestidos. Esta escena inspiró la famosa obra maestra prerrafaelita de John Everett Millais (1851-1852), cuya creación esconde una anécdota real casi tan dramática como la ficción: la modelo Elizabeth Siddal posó durante horas vestida en una bañera llena de agua calentada por velas que se apagaron inadvertidamente, provocándole una hipotermia y neumonía severa que llevó a su padre a demandar al pintor, fusionando para siempre el sufrimiento de la musa con la tragedia del personaje."